Deja-Vú
Sábado.
Como el sábado que te arrebató de tu vida y de la mía.
Como cada sábado que se tornará espina
en mi costado
para derramar mi alma vacía de todo menos de tí. De ti a mi lado.
Sábado en tu cartas, en tus libros anotados, en tus cuentos y poemas.
Vuelve tu voz desde una cinta. Me hablas de teoremas, me regañas,
me deseas, me fascinas. Te obedezco y
no te ensañas.
Increíble que estés tan lejos si desde tan cerca te vas.
Me desangro en cada letra como quien opaca
un desconcierto, como quien convoca un milagro.
Sábado y esta soledad abarca madrugadas, recorre autopistas de tristeza,
inventa desamores y esperanzas.
Sábado y la cuenta regresiva se pierde entre el cuatro y un millón.
Y yo sin saber por dónde andará, por dónde andarás. Por dónde andaremos y cuándo.
Qué barata es la poesía cuando no hay belleza en la amagura,
cuando la desolación impera naufragando en la laguna
del no estás.
¿Qué será de nosotros cuando el amor ataque y nos sorprenda perdidos
en el recuerdo de lo que fuimos y vinimos
y en ese otro deja-vu perpetuo de lo que volveremos a ser….?
¿Qué serán los sábados de cada mes cuando la tierra tiemble de amor y ya no estemos?
¿Quíén gobernará a las musas desbocadas cuando la canción te cante sin pedir permiso?
Sábado… y el resto de los días son el ángulo recto
de mi geometía quebrada,
de mi matemática de puras restas, de mi lógica sin razón, de mi física sin química.
Sábado, otra vez, tan pronto.
Y desde otro como este se disparará el momento
en que se romperá la duda,
y volveremos a la magia
de un amor final…
de un amor sin tiempo. Mariano
Como el sábado que te arrebató de tu vida y de la mía.
Como cada sábado que se tornará espina
en mi costado
para derramar mi alma vacía de todo menos de tí. De ti a mi lado.
Sábado en tu cartas, en tus libros anotados, en tus cuentos y poemas.
Vuelve tu voz desde una cinta. Me hablas de teoremas, me regañas,
me deseas, me fascinas. Te obedezco y
no te ensañas.
Increíble que estés tan lejos si desde tan cerca te vas.
Me desangro en cada letra como quien opaca
un desconcierto, como quien convoca un milagro.
Sábado y esta soledad abarca madrugadas, recorre autopistas de tristeza,
inventa desamores y esperanzas.
Sábado y la cuenta regresiva se pierde entre el cuatro y un millón.
Y yo sin saber por dónde andará, por dónde andarás. Por dónde andaremos y cuándo.
Qué barata es la poesía cuando no hay belleza en la amagura,
cuando la desolación impera naufragando en la laguna
del no estás.
¿Qué será de nosotros cuando el amor ataque y nos sorprenda perdidos
en el recuerdo de lo que fuimos y vinimos
y en ese otro deja-vu perpetuo de lo que volveremos a ser….?
¿Qué serán los sábados de cada mes cuando la tierra tiemble de amor y ya no estemos?
¿Quíén gobernará a las musas desbocadas cuando la canción te cante sin pedir permiso?
Sábado… y el resto de los días son el ángulo recto
de mi geometía quebrada,
de mi matemática de puras restas, de mi lógica sin razón, de mi física sin química.
Sábado, otra vez, tan pronto.
Y desde otro como este se disparará el momento
en que se romperá la duda,
y volveremos a la magia
de un amor final…
de un amor sin tiempo. Mariano
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06:42:51
Que rico es finalmente poder leerte a plenitud, sabes que te queremos, que te adoramos…y que eres y siempre seras…
MI TIO!!!