Tres Tiempos
Un adiós como éste se conjuga en tres tiempos
Primero será una cita inevitable, previsible y varias veces postergada.
Luego se convertirá en un acto inapelable, breve, exacto.
Y finalmente será (¿será?) un recuerdo doloroso, obstinado, agotador.
Notas en el margen del texto anterior, luego tachadas con la misma pluma pero claramente visibles:
‘Mentir un hasta luego’ ‘Pensar en otra cosa’ ‘No desestimar un arrepentimiento, sólo que ni tan prematuro ni tan extemporáneo’ ‘Evitar el alcohol pero no el cigarro’ ‘Dios proveerá’
(… ¿Dios proveerá?… ¿qué quiso decir?)
Otras notas al margen manuscritas dos hojas después, en el mismo libro.
‘Uno quiere como aprendió, también como intuye. Y de última, como lo quieren’ ‘No way out’
Mariano Pedrozo
25 de Enero de 2005