Soledad
Soledad, soledad, soledad… otra vez por aquí.
Tú y yo juntos, como antes, como siempre.
Como el collar que ciñe pero no ahorca,
como la llave exacta del desencuentro
de la mucha o poca
suerte
que me llega desde dentro hacia tu marca fuerte e impacable, destino
irrrevocable, siempre destino… nunca yo.
Soledad de soledades… que vienes de la nada que nunca pereció ni con la muerte
de un posible final sin ti ni nadie. Soledad tan sola de todo menos de mí, que te acompaño,
que te encuentro sin buscarte en los arrabales groseros de la desolación
que pinta cada noche tu nombre: soledad.
Tú y yo juntos, como antes, como siempre.
Como el collar que ciñe pero no ahorca,
como la llave exacta del desencuentro
de la mucha o poca
suerte
que me llega desde dentro hacia tu marca fuerte e impacable, destino
irrrevocable, siempre destino… nunca yo.
Soledad de soledades… que vienes de la nada que nunca pereció ni con la muerte
de un posible final sin ti ni nadie. Soledad tan sola de todo menos de mí, que te acompaño,
que te encuentro sin buscarte en los arrabales groseros de la desolación
que pinta cada noche tu nombre: soledad.
Bienvenida a casa…
Mariano